Elaboración y
zonas
El armagnac
Considerado el destilado más antiguo de Francia, con escritos que lo referencian desde el siglo XIV, es el resultado de una destilación lenta y continua de los vinos blancos producidos en la región de Gascuña, básicamente de las cepas Ugni blanc, Colombard, Folle Blanche y Bacco blanc, que cubren una superficie de 15.000 ha. En Armagnac operan 5.000 viticultores que proveen a 65 empresas productoras.
La destilación se realiza en el tradicional alambique
armagnaqués, de destilación continua,
definitivamente legalizado (y patentado) por el rey Luis XVIII en 1818.
El aguardiente sale del alambique entre 52% y 72% vol y se pone en
barricas de 400 l hechas de roble del bosque de Monlezun tallado a
mano, hasta que el maestro de bodega considera que ha alcanzado un
punto de envejecimiento óptimo. En este punto se pasan a
barricas “agotadas”, que ya no aportan tanino al
aguardiente o se trasvasan a cubas. La disolución al 40 %
vol habitual se realiza por la técnica de las llamadas
“petites eaux”, pequeñas adiciones de
agua destilada mezclada con armagnac, en etapas sucesivas, para
conseguir su perfecta integración.
El Armagnac se divide en tres apelaciones de producción: Bas
Armagnac, Ténarèze y Haut Armagnac. El Bas
Armagnac produce los aguardientes más delicados y afrutados.
El Ténarèze produce destilados más
vivos y enérgicos que necesitan de un mayor envejecimiento
en barrica. El Haut Armagnac hoy en día se considera una
zona poco representativa y supone una parte ínfima de la
producción.
En el caso de Castarède, la gran mayoría de sus
millésimes corresponden a Bas Armagnac. De acuerdo a la
legislación vigente, los envejecidos en el propio Bas
Armagnac (Château de Maniban), vienen etiquetados como
“Bas Armagnac”. Los envejecidos en sus
históricos almacenes de Lavardac (en la región de
Ténarèreze) vienen etiquetados con la palabra
“Armagnac”.
Disfrutar del armagnac
Se sirve en pequeña cantidad
en copa balón o tulipa que permite la
concentración de aromas. Al hacerlo rodar suavemente
disfrutaremos con sus tonos ambarinos y cobrizos. Ya en reposo se
apreciarán las lágrimas que resbalan por las
paredes de la copa. La nariz es muy expresiva con notas dulces,
frutales, especiadas, florales... Pasearemos pequeños sorbos
por la boca hasta que nos impregne de todos sus matices. La copa
vacía mantiene un delicado aroma, ya sin alcohol presente.
Es el característico “fondo de copa” del
armagnac.





